lunes, 13 de noviembre de 2017

Pintura para zapatos [lustrador] - Alia Ramos Saleh

Pensaba lo decepcionante que es cargar con los harapos de la dignidad de alguien, 
los trapos de su vanidad y los restos de un miembro poco amable y deprimido.

Su vida paralela e imaginaria me asesina.

Lo malo es que no me incluye este paquete.

Se llenan y se vacían los zapatos con remordimientos.

Van y vienen derechazos dolorosos, dolorosos por insuperables, y no por mí.

Es más feliz en el hubiera...
No se le puede reconocer y no renuncia a ninguna idea absurda.
Come miserables moronas de amor que le reparten los extraños.
Sería más fácil si llegara a casa y abriera el refiri
encontrará las muestras de una familia perfecta, pero pronto por favor, caducan...

Pinta zapatos por favor, lústralos con la sonrisa que se ha extinguido, al menos por ti, te hará bien.



Escrito el 22 de Abril de 2011 por Alia Ramos Saleh. 

El corazón del desierto


Tinta de alcohol en papel
Ilustración de Veronica Palafox.

Lágrimas carmesí


Ilustración de Nadine Valerio.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Atardecer


Fotografía de Fabia Yanina Ortiz.

Soledad, poema de Daniela Tisera

Más allá de las entrañas hay un fondo que es infinito.
Soledad amiga que quieres adueñarte de mis días
 Tierna distancia que se interpone con el universo y le juega una burla a mi conciencia.
  Tejo y destejo recuerdos que se transforman en ovillos polvorientos.
 Mi alma grita, pero su eco no se oye.
 Me voy una y otra vez hacia abajo,hacia el centro mismo de mi mundo, donde me transformo en verso.

Poema de Daniela Tisera.

Hagamos algo contra el tiempo, Poema de Pedro Caballero

Hagamos algo contra el tiempo, montados en los pétalos del amor sin mente,
en las alas de la distancia;
sobre el canto del sinsonte mudo
o encima de los atardeceres violentos del olvido.
Entre tanto se estacione la semblanza nuestra en el camino
y haya al menos un híbrido paz.

Pedro Luis Caballero Rojano.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Pentagrama del alma, poema de Alicia Loza


Del pentagrama de mi alma
cuelgan mil letras.
Se zambullen frescas 
en la fuente de mi arcoiris. 
Bailan distraídas, 
salpican música
frutando mis jazmines. 
Espejan azules
atraviesan la transparencia del sol.
Juegan
contestan ecos. 
Aletean remolinas 
entre las hojas 
atrapando al viento
que dobla buscando olvidar. 
Doradas patinan 
sobre las ondas mansas 
de mi papel 
y se posan fugaces 
dejando su beso de
eternidad


Pentagrama del alma, poema de Alicia Loza.

¡Lo he visto todo!


Ilustración de Enrique Perez, Sathiel.

El famoso contrato social

Por Carlos C. Tinoco

Nos asumimos como individuos capaces de la sana convivencia y de naturaleza altruista. Esto se vivió claramente el pasado 19 de septiembre en el sismo ocurrido en el centro de México. En la capital y en los estados afectados nos dimos cuenta de nuestra naturaleza de hermandad, sin coacción, con el dolor del prójimo como propio y que no necesitamos al gobierno todo poderoso para levantar escombros y llevar vivieres.

Lo anterior fue un hecho extraordinario en sentido de normalidad. Lo normal es que esa naturaleza voluntaria de ayuda está definida por políticas públicas en donde a modo de las mafias delictivas el gobierno te hace cumplirlas si o si las “reglas del juego”. Si no cumples con tus “obligaciones fiscales” por dar un ejemplo, te vas preso (preso, porque eso de romperte las piernas como lo hacía Al Capone impediría que les pagaras).

A mi forma de pensar esto impulsa de algún modo a la rápida infantilización de la sociedad en donde ponemos como una especie de “Sugar Daddy” al gobierno, “El gobierno debe darnos…” qué para matizar la idea, un sugar daddy da lo suyo, el gobierno reparte lo de todos. La infantilización comienza cuando por medio de dicho contrato social implícito nos asumimos como irresponsables sociales e irresponsables personales. La libertad es sinónimo de responsabilidad.

Uso el ejemplo del sismo porque es el hecho más contundente y reciente que encuentro para explicar mi punto.

Asumimos también que este contrato social está implícito con el solo hecho de haber nacido. Pero ¿en realidad es un contrato? Es decir, los contratos se firman de enterado y con entera conciencia entre partes y la pregunta que siempre me he hecho es si alguien de ustedes lo ha firmado, quizás exista y no como teoría, y no me he enterado y si no me he enterado ¿por qué tendría que participar y debatir asuntos que no me interesan?


Este texto quiero usarlo como punto de partida a seguir debatiendo el tema llevándolo humildemente por el camino del Liberalismo. Evidentemente no soy el primero en tocarlo y es por eso que ni siquiera hice el intento de escribir el concepto de Contrato Social y el bla bla bla de las obligaciones y derechos individuales, pero es importante no olvidarlo.  


_____________
Sobre el autor
México D.F., 24 de enero de 1983. Filosofo frustrado que trata de hilar sus ideas a través de la escritura para darse a entender. Soy de convicción liberal pero irónicamente, un potencial dictador en caso de llegar a algún puesto de poder. Dibujante a lápiz sin conocimiento de técnicas (total, qué importa la técnica ¿no?). Odio con el alma el regeton.








martes, 7 de noviembre de 2017

Barcelona




Vista panorámica muelle de inflamables, puerto de Barcelona.
Fotografía de José Antonio Valin Vazquez. 

Vamos a Morir - Richard Dawkins

 "Nosotros vamos a morir y eso nos convierte en los afortunados. Mucha gente nunca va a morir porque ellos nunca nacerán. Las posibles personas que podrían haber estado aquí en mi lugar pero que de hecho nunca verán la luz del día exceden en número a los granos de arena del desierto del Sahara. Por supuesto aquellos fantasmas sin nacer incluyen poetas más importantes que Keats y científicos más importantes que Newton. Nosotros sabemos esto porque el conjunto de posibles personas permitidas por nuestro ADN excede tan masivamente al conjunto de personas reales. A pesar de estas asombrosas posibilidades, somos TÚ y YO, en nuestra normalidad, los que estamos aquí. Nosotros, los pocos privilegiados, que ganamos la lotería de la vida en contra de todas las probabilidades ¿cómo nos atrevemos a lloriquear por nuestro inevitable regreso a ese estado anterior del cual la inmensa mayoría nunca ha despertado?

Texto extraído del libro Destejiendo el Arcoíris escrito en 1998 (2000 en idioma español) por el científico británico Richard Dawkins. Palabras tan pesimistas y tan hermosas al mismo tiempo. Nos enseña que a través de la ciencia se puede escribir literatura y podemos construir una postura bastante racional a nuestra cortísima existencia.



------------
Opinión de Carlos C. Tinoco

Sobre el autor:

México D.F., 24 de enero de 1983. Filosofo frustrado que trata de hilar sus ideas a través de la escritura para darse a entender. Soy de convicción liberal pero irónicamente, un potencial dictador en caso de llegar a algún puesto de poder. Dibujante a lápiz sin conocimiento de técnicas (total, qué importa la técnica ¿no?). Odio con el alma el regeton.

Bibliografía.
Richard Dawkins (1998) Destejiendo el Arcoíris, Houghton Mifflin Harcourt

lunes, 6 de noviembre de 2017

Cali


Fotografía de Andres Gonzalez
@12fotografia en instagram

Moda filosófica

Por Carlos C. Tinoco


La humanidad en su historia siempre ha buscado respuesta a su entorno. Es cierto que hemos buscado definir a través del lenguaje el significado de los objetos y de sucesos naturales que influyen en el conocimiento correcto e incorrecto adquirido hasta el momento, es decir y como ejemplo, la deidad mesoamericana Tláloc, Hemos pasado de explicar la lluvia por medio de una imagen antropomórfica al conocimiento científico exacto que la explica.

Fernando Díaz Villanueva1, periodista español, habla con mucha claridad sobre la manipulación lingüística en la que podemos caer, es certero en sus ejemplos: "La izquierda política ya no dice proletariado, ahora dice la mayoría social", “han cambiado la palabra capitalista por los de arriba”. Marxismo cultural puro y duro, cantos de sirena tal cual. El mismo Díaz Villanueva en forma de burla ha creado un “diccionario wiki-liberal” en donde nos invita a participar.

Es evidente que la historia no puede ser relativizada, mucho menos cuando hay evidencias suficientes que confirman los hechos. Podemos interpretar o no los hechos pero no su existencia, por lo tanto, a la realidad no le importa tu opinión.

Existe un problema generacional. Desde hace unos 25 o 30 años, sino es que más. Ha existido esa forzada y falsa percepción de asumirnos como la generación mejor preparada de la historia lo cual nos ha llevado a ser una sociedad hedonista e individualista casi en su totalidad haciéndonos pensar que la historia universal comenzó desde el día de nuestro nacimiento, ignorando toda la evidencia cultural y científica de las pasadas generaciones. No es que esté mal El hedonismo y el individualismo, ya que en mi punto de vista, son una de las expresiones de la libertad personal.

Cabe matizar, que irónicamente, somos la generación mejor preparada de la historia y esto se debe a la investigación y evolución del conocimiento que hemos logrado, o mejor dicho, que las generaciones de científicos y filósofos pasadas han logrado. Es entonces, justo aquí, en donde la humanidad peligrosamente ha pasado de ser propositiva a menospreciar y sin miramientos a relativizar las evidencias que nos han traído hasta aquí haciendo “cualquier cosa que se nos antoje” con el lenguaje. No es lo mismo decir: “Estudios científicos afirman que la homeopatía es un timo” que, “Estudios científicos afirman que las familias del Medievo eran más felices que las familias actuales porque no tenían Internet“.

Valdría la pena aclararles a todos aquellos pseudo-intelectuales que solo repiten frases de autores y  filósofos actuales que el hecho de ser “tendencia”, están de moda pues, no los hace los máximos exponentes de la realidad y les aconsejaría en todo caso, que relativizaran también y con el mismo ahínco las frases y argumentos que estos autores y  filósofos hacen, probablemente solo así podremos retomar el camino natural y de progreso de la humanidad.

__________________________________

Sobre el autor.
México D.F., 24 de enero de 1983. Filosofo frustrado que trata de hilar sus ideas a través de la escritura para darse a entender. Soy de convicción liberal pero irónicamente, un potencial dictador en caso de llegar a algún puesto de poder. Dibujante a lápiz sin conocimiento de técnicas (total, qué importa la técnica ¿no?). Odio con el alma al regeton.
Anexos.

1 
Wikipedia. Fernando Díaz Villanueva (Madrid, 24 de enero de 1973) es un periodista español de tendencia liberal. Aparte del periodismo, que es su ocupación principal, Díaz Villanueva es también escritor, conferenciante y columnista habitual en varios medios de comunicación

https://diazvillanueva.com/fdv/