jueves, 9 de agosto de 2018

Volver a amar - Beatriz D. Sosa

Cuesta resurgir 
de amores muertos,
cuesta volver
de dolores,
de cenizas.

Cuesta recomenzar
cuando el alma vuela 
entre nubes grises.

Cuesta...
encontrar la luz
abrir la puerta
luchar momentos
borrar las sombras
colorear la vida.

Cuesta darle tiempo 
al tiempo,
hacer caminos
cruzar veredas,
cuesta vivir 
cuesta, 
volver a soñar...

Pero nunca nadie llegó 
tan lejos
si alguna vez,
sus mariposas
no murieron 
al amar.

Autor Beatriz D. Sosa.
d.r./ 2018.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Noche renaciente - Enrique Osorio Beltrán

Desnudo el silencio vano 
bajo la sombra del ciprés umbrío, 
y en sus hojas me refugio 
ante la tarde en despedida, 
ante la noche revivida, 
cual sacro fuego 
en que la sombra 
impronta las más límpidas
sensaciones del ocaso. 
Y en el velero 
del inevitable renacer, 
oculto mi mente 
para no morir en el silencio 
que mi oriflama va escardando
entre náyades encriptados
por la tarde en sus hojas de espanto. 

Y bajo esta sombra sin origen, 
navegante del ocaso, 
voy enjalbegando cienos
para contar los días 
de mi desfallecida fuente etérea. 

Y así, con el umbrío fuego 
a mis espaldas, 
voy descubriendo un universo 
de renovadas estrellas 
que mi emocionado corazón 
interpreta en el laúd de la noche revivida. 

Autor: Enrique Osorio Beltrán
Bogotá, D. C., Colombia.

domingo, 5 de agosto de 2018

Alma de poeta - Brenda Castillo

Llevo en mi alma, 
Un alma de poeta,
Siendo por sentada,
Como un ancla,
Atada a mi alma.

Poeta, poesía mía,
Me lleva como alma mía,
En una ida y venida,
Alma vuelves y te dejas ir,
Armando poesías con tus idas y venidas.

Versos quiero, versos veo, versos huelo,
Letras aparecen y en prosas se vuelven,
Consiguiendo armarse,
Como rompecabezas en un instante,
Y sin aguante, se avivan en cada instante.

Mi alimento eres tú,
Sin ti, quedaría a dieta,
Dura dieta que acabaría,
Mi alma de poeta…

Autora:  Brenda Castillo G.
Derechos de Autora ©
Lima - Perú

miércoles, 25 de julio de 2018

Soledad - Marcelo Vázquez

Soledad. Dolor de ausencia.
De llanto ahogado en la orfandad de la existencia. 
De lágrimas lentas, de chispas suicidas
dónde el sueño de la compañía se desguaza
impotente en el mismo estrello. 
De mañanas grises, como los melancólicos pámpanos de otoño. 
De luna inhibida, escondida en la nubosidad de la noche lúgubre. 
De imaginación truncada en la eternidad de la nada.
De huellas invisibles que se desahucian en el camino incierto.
De sueños marchitos, de espejo sin reflejo.
De alegría segada causando una herida. 
De verso carente de vida como puñal en el corazón de la poesía. 
De ciego en las veredas desoladas; de niño en la calle en la noche fría. 
De vientre saciado de eco como abismo. 
De felino buscando dónde morir en el ocaso sus años cumplidos. 

Marcelo Vázquez

sábado, 21 de julio de 2018

... aún el alma - Natalia Marsiglio

Nocturno y el alma se escarcha,

las flores se acaban,

el aire se desprende de mi garganta.

Sed.

No hay nada más por decir,

te has llevado las palabras.

He reverdecido en ésta nocturna noche blanca,

he amanecido densnuda,

atada,

hambrienta,

cautiva.

Nocturno: aún el alma.

Autor Natalia Marsiglio

lunes, 25 de junio de 2018

De profesión suicida - Galiana

Hay personas que tienen por oficio ser suicidas como otros son guionistas, script, estilistas, astronautas o limpiabotas.
No es que se dediquen a intentar quitarse la vida un día tras otro y fallen, no se trata de eso. Su labor va mucho más allá.
Acuden a su jornada laboral como cualquier otro mortal, sin que nadie en apariencia note cuál es su verdadero trabajo.
Ejercen la profesión de suicida porque un día decidieron no vivir. Desde entonces mueren cada día en este laberinto que es la vida.

Autor Galiana

viernes, 22 de junio de 2018

De paso - Soledad Jordano


                  Hoy
            todo está de paso
                  el sol,
            se burla de una mañana adormecida,
            llorona
            donde una nube colgaba.
           
            Nada es todo
            todo es nada .

            Te miro
             en lo más alto de mis sueños,
             en el silencio
             de los rayos que callan,
             pero tan alto vas
             que inalcanzable allí
             te proclamas .

Autor Soledad Jordano Cabanillas

jueves, 21 de junio de 2018

Fragmento - Dylan Stand

—¡Ya me tienes cansada! —susurró mientras veía en el espejo pequeño el delineador contorneando la parte superior de su párpado, pero, empezó a sufrir un sismo en su mano, las lágrimas comenzaron a correr y el maquillaje se estropeó.

Lanzó un quejido.

—Deja que se olvide todo, congela tu corazón— dijo secándose las lágrimas y retomando el maquillaje arruinado por el tsunami —deja de ser imbécil, cree en ti.

Autor Dylan Stand.

domingo, 10 de junio de 2018

A la soledad... Andrés Calle.

Acompasado por el tictac del gato de la fortuna
el deseo de inspirar unos versos buenos
que salgan despavoridos de mi pecho
como vómito de alcoholizado.
Que queden como irrefutable prueba
de esta mi soledad que existe entre los hombres.
Una cama destendida y un pocillo sin oreja
testigos inmóviles de esta sensación de absoluto.
Como el árbol que se yergue en un desierto
como una amapola en medio de una espesa selva
como la última botella de vino en el 
estante de un supermercado cerrado
habítame la soledad sublime,
que vengas desmedida pido,
no seas cuidadosa y
arremete con violencia. 
Sácame pronto
de esta 
realidad de bien-alimentados 
autómatas.

Autor Andrés Calle.

domingo, 13 de mayo de 2018

Quiero desnudarte como el otoño desnuda a los árboles - Manuela Ricaurte

Hoy, simplemente quiero despojarte de todo.
Incluyendo cuanto no te pertenece.
Deseo tenerte a mi lado,
sin temores, sin remordimientos,
ni interrupciones. Abrazarte
como si fueses algún tesoro,
el más íntimo y valioso de todos.
Huracán en mi vida, no importa si me causas daño,
ni si tus sentimientos no me pertenecen.
Nada me importa.
Ni la hora me importa.
Ni el día me importa.
Ni el lugar me importa.
No me importa si hay café o carezco de él,
si las velas de incienso se extinguieron
y el putrefacto olor de la calle
se vuelve fácil de olfatear.
Tampoco me importa si la música
está aquí presente o si no deseas escucharla.
Lo único que deseo, desesperada,
es desnudarte
como el otoño desnuda suave a los árboles
arrebatándoles sus pensamientos
y transmutándose en ellos.
Ansío tenerte
frente a mi cuerpo también desnudo
y desvelarme contigo
hasta que mis energías se agoten.
Escuchar tus susurros escondiéndose
entre el viento y la oscuridad.
No me importa nada,
así debiera importarme…
mientras el otoño desnuda a los árboles,
te desnuda y me desnuda.

Autor Manuela Ricaurte.

viernes, 11 de mayo de 2018

Amando a la muerte - Rulber Barrozo.

Laura, sí, este es mi nombre, soy una joven de 23 años. Hace tres días desperté de un coma inducido, duré ochos años en coma, ochos años de mi vida viviendo a diario lo que es la muerte, no vi el túnel, el que todos dicen cuando su alma se está despidiendo de este mundo, porque yo estuve ahí, estuve ahí adentro y no encontré la salida sino hasta hace tres días.

Hace ocho años era una adolescente que hasta ahora iba a cumplir los quince años, recuerdo que fue un viernes, ese día salimos temprano del colegio habíamos ido con mis compañeras a comer un helado, luego cada quien tomó su camino a su casa, yo era una niña hermosa, tierna, extrovertida, con tantos sueños y metas por cumplir, antes de llegar a mi casa, exactamente una cuadra antes estaba mi muerte, muchas veces pasé por el lado y le sonreí, me agradaba mucho, ella salió y me regaló unas rosas con una caja de chocolate, eso hizo que desde ese momento mi corazón ya le perteneciera, ya la muerte estaba entrando a mi vida y ella me abría las puertas del túnel y yo quería entrar sin temor a que fuera pasar.

Desde ese día todos los días nos empezamos a encontrar en la misma esquina, ella siempre tenía un detalle o una palabra bonita para decirme, yo toda ilusionada seguía entrando más a ese túnel al que nunca debí entrar, aunque mis amigas y familiares me decían que no me acercara, yo los ignoré, porque ya estaba enamorada de mi muerte.

Un día decidí quedarme con la muerte, entregarle mi vida, me fui a vivir a su túnel, desde ese momento entré en un coma inducido, pero yo estaba tan enamorada que no me importaba estar así, perdí toda mi vida a lado de la muerte, le entregué todo de mí, mis amigos y familiares sufrían al verme así, verme muerta en vida, una persona que ya no tenía vida, cuando la muerte notó que me tenía en sus manos, que ya no podía escapar de ese túnel, que me tenía, dejó de enamorarme, empezó a hacerme  vivir el propio infierno, lleno de maltratos, tristeza, soledad, la muerte no me amaba y yo todavía seguía amándola.

Era tan masoquista que me negué a dejarla, hasta que llegó el momento que la misma muerte me dio las razones para dejarla de amar, me había quitado mi vida, pero me dio otra vida, una vida que no era la mía, pero que eran todas las razones para salir de ese túnel que había entrado y que hasta en ese momento yo no había querido salir, tomé la vida que me dio la muerte en mis brazos, todo el amor que le tenía a la muerte se lo di a esa otra vida que eran ya mis razones para vivir, poco a poco empecé a salir del túnel, hasta que empecé a ver la luz de la libertad, hasta que por fin recuperé mi vida y con otra vida más a mi lado

Salí de ese coma inducido y volví a vivir, perdí muchos años de mi vida al lado de la muerte, pero gané una vida a la cual amo con todo mi ser, nos quedan muchos años para vivir nuestra gran libertad y ser felices por siempre, porque no se necesita morir en vida para estar muertos, hay personas que nos condenan como un cadáver y no nos dejan vivir lo que es la vida. No dejes que nadie te quite las ganas de vivir, tú decides o vivir o morir.

 Autor Rulber Barrozo.

domingo, 6 de mayo de 2018

Amore fugace día 21 -Monica Monsalve

Dia 21: Puntos Suspensivos 

Me sorprendí aquella noche que la magia se disfrazó de coincidencia, me ilusioné cuando mis sentidos se agudizaron, me enamoré cuando estuve presente en cada momento, creí con cada palabra pronunciada, soñé con cada beso, lloré cuando experimenté todas mis emociones, extrañé cuando hubo ausencia, esperé por un regreso prometido...
Ahora es el momento de los puntos suspensivos en la historia que ha dejado huella en mi alma, pero que aún no se ha escrito su final...
Ahora como espectadora de esta historia de amor irreal, me atrevo a decir que, si él es feliz siendo él con ella, y ella es feliz siendo ella con él, es el momento de continuar escribiendo entre miradas y piel... porque tal vez, tarden más de una vida en volver a encontrarse...


Estudiante de periodismo, edcritora y poeta.

viernes, 4 de mayo de 2018

Amore fugace día 20 - Monica Monsalve.

Día 20: Un mes

La alarma ha marcado las 7 am y el calendario despertó con un pequeño corazón sobre el numero 13, que me recordaba que hoy se cumplía un mes de conocer a quien se había convertido en mi rayito de luz...
En medio de una mezcla de sensaciones, recordé los cambios que había tenido mi vida en un mes... recordé que estaba en total soledad, dispuesta a dejarme sorprender por el amor y con la pasión añejada a punto de darse a probar por un experto catador... recordé que soñaba con volver a sentir las mismas mariposas amarillas de Mauricio Babilonia en mi panza, con besarme con alguien en las calles como una adolescente sin vergüenza, con ir de su mano y dejarnos sorprender por la lluvia, por el tiempo y la poca prisa... con tomar uno, dos, tres cafés, mientras me encontraba entre conversaciones sin final, con recrearme canciones mientras me perdía en la mirada cómplice de un amor soñado, con escribir una historia hecha de poesía...
Tantos sueños en medio de la soledad... los mismos que se hicieron realidad hace un mes... los mismos que en 11 noches de ensueño y 20 días de ausencia, se han fusionado entre una historia de amor soñado por mi alma y una historia de incertidumbre vivida por mi espíritu...
Que profunda emoción recordar cuando todo en las calles de Envigado me hablaba de amor, pero que triste desilusión vislumbrar ante mí la soledad en el anochecer, darme cuenta que tu lejano recuerdo me viene a buscar, y me recuerda una vez más, que fue hace un mes... y que ahora, todo es incierto, tan incierto como el tiempo, la vida y el amor mismo...

Autor Monica Monsalve.